Origen de la moneda

En los tiempos antiguos, mucho, pero mucho antes de la Era de Acuario, cuando la raza humana estaba en las primicias de su evolución como entidad viva, casi siempre, por no decir todo el tiempo, el poder y la fuerza, incluso la física, era la que marcaba la línea de vida y comportamiento de los seres.

En esas condiciones deducimos que era preciso destacar que sólo la decisión del jefe (evolución del más fuerte, del líder) supondría la línea de comportamiento y el estado de vida de los demás (de la tribu).

Con el tiempo, y después de que las condiciones del ser humano fueron mejorando, el uso de la fuerza y el poder, se verían reforzados por el advenimiento al ser de otras capacidades como la astucia y el saber (sensación, percepción y con ello crecimiento de los sentidos corporales, primicias del saber, de la astucia  y la inteligencia).

Es cuando empezaría a  influir en la vida y progreso de la gente (la tribu), el concepto de fuerza y poder como algo que podría significar valor de alguna manera.

Tal vez muy pronto, sucedería que el valor del poder o de la fuerza, reforzado por lo que la astucia y el saber implican como condicionamientos (implemento del ser), daría lugar a un reconocimiento del valor como algo importante o digno de tener en cuenta.

De aquí que empezaría a ser reconocido el valor como sinónimo de fuerza, y el empleo del valor llegó a servir de cambio o trueque de valores (cosas), sin duda, a causa del efecto evolutivo del ser humano.

Más tarde se pensó que eso que llamaban valor podría ser compensado (sustituido) por lo que se llama la Moneda, como valor sustituible por cosas en forma de metal, cera, vidrio, sal, oro, letra de cambio, papel, moneda, cheque etc., etc.

La Moneda es un objeto al que se le da un valor en función de la oferta y la demanda de la divisa en un momento dado. ¿Qué pasaría si no existiese? ¿No se puede valorar el trabajo o los productos sin tener una moneda de cambio?

Fuentes:

Libro: La Era de Acuario; Germán Martín.

 

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