Los valores ideológicos

La ideología es un término amplio que incluye sistemas de valores personales, creencias y modos de pensamiento que conducen a la explicación y al cambio del mundo en el que vivimos. La ideología, como falsa consciencia, tiene su mejor expresión en tiempo de paz y crecimiento económico; mientras que las diferencias ideológicas encuentran su mayor relevancia para el cambio, en tiempos de presiones sociales y crisis políticas y económicas.

Los valores operan a escala individual, institucional y de sociedades enteras. Los valores, a su vez, se transmite, se mantienen y se cambian por intermedio de las ideologías. Los valores que poseen las personas necesitan ser entendidos como el resultado de la interacción de los individuos con las fuerzas de la sociedad. La sociedad les da forma a los valores de los individuos, pero éstos, a su vez, moldean los valores de una sociedad en particular – por ejemplo, ideologías sociales.

Los valores de poder y fuerza gubernamentales (desarrollo de la vida socio-política) están llegando, a una situación y postura en la que no pueden, ni deben sentirse como seguros o aceptados (por tanto, no tolerados).

Por ello se intenta buscar vías de desarrollo que no concuerdan ni con lo que la economía tradicional predice (requiere), ni con lo que la gente necesita (precisa), como la ideología neoliberal.

Otros valores ideológicos, como los científicos y los religiosos que también rigen en la sociedad, no se quieren percatar de valorar, (ni para bien ni para mal), el alcance real del predominio en la vida de los valores y principios meramente económico-monetarios, (incluso, a veces de los gubernamentales).

Por lo cual, se encuentran en una especial encrucijada muy difícil de pasar, (resolver), ya que ni las disciplinas del saber científico con sus grandes descubrimientos y adelantos, ni las líneas de las ideologías religiosas, son capaces de hacer que prevalezcan sus muy valiosas premisas.

Por tanto, son las premisas actuales sobre la economía y el dinero las que prevalecen, en menoscabo de la vida real de las personas consideradas como tales.

Las disciplinas científicas hasta el día de hoy se conforman con progresar sobre todo por líneas y matices materiales (tecnología) usando la economía normal para ello; sin embargo, ignoran o no quieren tener en cuenta, que sus progresos basados solamente en criterios económicos van en contra de sus premisas y de sus compromisos.

Las ideologías religiosas (salvo excepciones) no aciertan en la constitución de un proceso que les pueda llevar a darse cuenta de los peligros que la exclusiva motivación económica reporta a la vida de los seres humanos.

Fuentes:

Libro: La Era de Acuario; Germán Martín

http://publicaciones.urbe.edu/index.php/cicag/article/viewArticle/315/659

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