Los instintos

Siempre hemos mencionado que realmente, el foco importante de la evolución como personas y como sociedad no son los avances tecnológicos y los conocimientos científicos, sino la perspectiva de la evolución interna de la persona en todos sus ámbitos haciendo hincapié en las distintas ciencias humanísticas como la antropología, psicología, sociología, etc.

Así, uno de los aspectos a tener en cuenta para tener una evolución integral son los instintos, qué son, tipos, etc. En este artículo hablaremos sobre ellos, con información sacada de La Era de Acuario, cuyo autor es Germán Martín.

Los instintos humanos son esos impulsos (compulsiones internas) generadas por las pulsiones de fuerzas cósmicas (influjos de la naturaleza, impulsos planetarios) que afluyen a todo ser desde el momento en que está vivo, y por esa misma razón.

En primer lugar, citamos el instinto humano y su libido (múltiple impulso imperativo) que impele a todo ser en la consecución de objetivos y cosas (Posesión) para sí mismo, es decir para uso, empleo y provecho propio (Propiedad).

Para conseguir todo ello, el ser humano tiene y debe hacer uso, por supuesto, de la fuerza (capacidad e impulso dinámico), del poder (capacidad de imposición), de la astucia y/o convencimiento (capacidad de seducción), de la razón (capacidad de comprensión, asociación), de la ley y el derecho (capacidad de justificación normativa), y también y sobre todo del ansia de verdad y justicia (capacidad igualatoria carente de discriminación).

A causa de la importancia de lo expuesto en el párrafo anterior, tenemos que apuntar que toda la ACTIVIDAD HUMANA, está siempre referenciada y cargada, mejor dicho, verdaderamente LASTRADA POR ESOS IMPERATIVOS VITALES (INSTINTOS) antedichos, que nadie puede soslayar y que sin embargo todo ser humano debe necesariamente usar y cumplir, pero también cultivar, encauzar y enfocar (controlar).

Para los seres de 1º nivel (minerales), de 2º nivel (vegetales) y de 3º nivel (animales), esos influjos e impulsos instintivos (planetarios, regidos por espíritus de grupo), son de todo punto inevitables e irrefrenables, es decir, que son de riguroso e imprescindible cumplimiento, porque esos seres, al no tener (por ahora) posibilidad alguna de ser conscientes de sí mismos, están (también hoy por hoy) totalmente incapacitados para dirigir, encauzar, y por tanto controlar dichos impulsos (instintos).

Este influjo múltiple, como ya indicábamos en el párrafo anterior, siempre ha sido, es y será de todo punto inevitable (obligado por necesidad) para todos los seres vivos, excepto para las entidades que sean capaces de alcanzar consciencia de sí mismos (de su actividad vital) como son, solamente hoy por hoy, los seres humanos o seres de 4º nivel, que es en el que está clasificada la raza humana.

Este es el secreto y el motivo de porqué el Homo sapiens sapiens (la persona humana), al estar ya capacitada para ser consciente de sí misma y de su actividad (porque ya funciona conscientemente su ego-alma mental-cerebral) tiene como misión o destino inevitable, necesario y por supuesto maravilloso (divino) el tratar de conseguir un enfoque y encauce correcto (control) de su acción, que le ha de permitir, con el tiempo, ser dueño de sí mismo y también llegar a ser verdaderamente libre.

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