Empezando a plantear cambios.

Ahora que tenemos nuevo gobierno se oye mucho todos los cambios que tienen que hacer, en el campo de la vivienda, de la educación, sanidad, y un largo etc. Pero realmente, nosotros nos preguntamos qué cambios tangibles hay que hacer desde la política para cambiar la base poco a poco e ir instaurando un sistema íntegro y democrático.

Lo  primero que debemos estudiar y preparar es la consideración a fondo de todo lo que habrá que hacer (realizar) para buscar y alcanzar nuevas alternativas que de verdad sirvan de arreglo y mejora, para que la humanidad no tenga que seguir atada y atorada por el inadecuado condicionamiento cultural, social, político y antidemocrático que hasta el día de hoy nos  informa y nos rige.

Así pues, corroboramos y determinamos rotundamente ante el mundo entero, nuestra segura y determinada opinión y decisión de que esta Civilización y Cultura, no sólo está totalmente desfasada (viciada), sino que debe ser abolida y por tanto cambiada.

Está desfasada porque ya no vale para los fines (progreso y evolución) de las personas a las que va dirigida, puesto que deforma y distorsiona el proceso evolutivo de los seres humanos y del progreso, ya que sus premisas no son correctas porque siempre han resultado anticientíficas y antidemocráticas.

Son anticientíficas porque la experiencia demuestra que no son válidas ni útiles para el  proyecto de vida de los seres pensantes, y son antidemocráticas porque las normas que las constituyen son directamente heredadas de sistemas y gobiernos de corte dictatorial y arbitrario, como se demuestra en la aplicación normal que de ellas se hace en la vida diaria.

Por tanto debe considerarse verdaderamente apremiante la absoluta necesidad de realizar ya, cambios radicales y precisos en las bases y principios que nos rigen porque además ya no resisten los impulsos de la modernidad ni los empujes de sus estructuras.

Ello no quiere decir que, lo mismo que en cualquier cuerpo en descomposición, todo tenga que ser despreciado o desechado, sino que como es natural, quizá algo pueda ser redestinado a nuevo uso o aprovechamiento, como es el caso de la utilización de algún órgano de cadáveres y estamentos muertos para arreglo de los vivos.

Queremos decir que, aunque en los sistemas o productos corruptos y descartados para su uso o empleo, algunos de sus componentes tengan que ser retirados por su ineficacia o incompatibilidad, sin embargo siempre ciertos elementos estructurales de esas entidades  pueden ser útiles para nuevas funciones en otros sistemas y estructuras.

 

Fuente:

Martín, Germán; La Era de Acuario.

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