El trabajo

La cuestión económico-dineraria (capitalismo), que marca la vida normal y corriente de los seres humanos en la Era de Acuario, según el mayor o menor nivel de economía (dinero, posesión, riqueza, comodidades) que cada uno puede llegar a alcanzar.

De esa manera, la realidad de la vida va a consistir principalmente en la posesión de bienes y riquezas que cada uno pueda detentar; es decir, que va a seguir siendo olvidado el proceso de evolución vital basado en el desarrollo de las verdaderas capacidades y cualidades de cada uno (cumplimiento de las necesidades de cada uno).

De la misma manera afirmamos que todo lo que se refiera al cosmos (universo), a la tierra, a una nación, una ciudad o un pueblo, será referible, unívoca y necesariamente, a lo que pasa, se refiere o sucede al ser pensante individual y globalmente considerado.

Además, debemos tener en cuenta un cambio en el concepto de TRABAJO, que lo definimos como TODA ACTIVIDAD REALIZADA POR CUALQUIER ENTE VIVO, YA SEA CONSCIENTE O INCONCONSCIENTE DE ELLO, que en realidad no es solo trabajo, sino también un acto verdaderamente transcendental y además creativo.

En efecto, ello es así, porque en cualquier momento y lugar de toda actividad (de todo acto humano: trabajo) se emplean y se procesan impulsos que no se corresponden del todo con los procesos de la actividad científica, ni con leyes que se conocen de la naturaleza.

Con esto queremos decir que los impulsos (dinamismo) de toda acción, impregnan en cada acto significaciones que no responden a ningún principio científico conocido, porque necesariamente se refieren a causas y efectos mera y simplemente psíquicos, a pesar de que tengan resultados densos (materiales).

Fuente: La Era de Acuario; Germán Martín (Prometeus)

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