CRISTINA CIFUENTES COMO SÍNTOMA

El caso Cristina Cifuentes muestra muchas características del sistema social español, medieval en gran parte de sus estructuras y comportamientos.

La derecha siempre ha sido dueña del territorio, del poder y por supuesto del sistema educativo, en complicidad con la iglesia. Ellos/as no tienen que demostrar nada porque vienen aprendidos de cuna y con todo el derecho a los honores en función de un nacimiento que se los otorga. Los exámenes, oposiciones, etc, son barreras que se le ponen al pueblo para que no llegue a la cima. El ejemplo equivalente lo vivimos hace un par de meses, cuando Felipe VI le regaló a su hija de 12 años el Toisón de Oro.

El mérito de Cifuentes lo trae de sus relaciones y de sus trabajos como Delegada del Gobierno. ¿Quién no quiere llevarse bien con el representante del rey en tu comunidad? ¿Quién puede dudar que C. Cifuentes “sabe” lo que se requiere del máster por las funciones que desempeña?

El efecto de los títulos y los cargos en la sociedad es muy importante, porque se trata del reconocimiento de unos determinados valores que a su vez facultan para acciones sociales que condicionan la vida de la gente. Por eso la derecha ubica en esos puestos y otorga esos títulos a gente afín, que aunque no valgan, sólo por el hecho de ostentarlos ya se les supone. Esa es la función de las “medallas al trabajo”, o de algo más sinuoso como son las “reales academias”.

¿Qué mérito, qué conocimiento tiene Felipe VI para ser capitán general de los ejércitos, para ostentar la cabecera de la judicatura o para impartir títulos universitarios?

¿Por qué habría de ser menos Cifuentes?

Ayudanos a difundirlo

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